Los 5 sentidos olfato

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escritura con los 5 sentidos

Cuando pensamos en los sentidos humanos, pensamos en la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato. Pero siempre hemos sabido que somos capaces de percibir mucho más que eso. Sin embargo, la investigación científica sigue estudiando exactamente qué es lo que percibimos.

Nuestros sentidos trabajan juntos, y lo que percibe un sentido puede manipular lo que percibe otro. Por ejemplo, cuando estamos sentados en un avión, lo que vemos cambia cuando el avión despega: la cabina frente a nosotros parece más alta, pero nada ha cambiado en nuestro campo de visión. Son nuestros canales auditivos los que nos dicen que estamos inclinados hacia atrás y esto cambia lo que vemos.

Utilizando otro ejemplo sencillo, el de una taza, nuestros ojos se presentan con una fachada, pero como la sostenemos y la sentimos, nuestro cerebro recibe más información y sabemos que es un objeto tridimensional. En este caso, nuestro sentido de la vista y nuestro sentido del tacto trabajan juntos para darnos la imagen completa.

Así es como el ejercicio puede ayudar a protegernos de la enfermedad de AlzheimerSegún las conclusiones de un estudio reciente, la actividad física altera la actividad de las células inmunitarias del cerebro, lo que reduce la inflamación en el mismo.Áine Kelly y Áine Kelly – The Conversation 06 Dic 2021

el sentido del olfato

Cada uno de nuestros sentidos utiliza su propio sistema de detección para obtener información de nuestro entorno. La información se envía al cerebro, donde se procesa y combina para crear una imagen sensorial completa de nuestro entorno.

Aunque solemos hablar de los cinco sentidos, la realidad es que podemos percibir mucho más que eso de nuestro entorno. Por ejemplo, podemos saber el calor o el frío que hace, sentir el dolor y percibir la posición de nuestro cuerpo. Cada uno de estos sentidos tiene su propio sistema de detección del entorno que debe enviar señales a la parte correcta del cerebro. El sentido del equilibrio procede de los órganos vestibulares del oído interno, que pueden detectar si nuestro cuerpo está inclinado en distintas direcciones. Aunque no somos tan conscientes de estos otros sentidos como de los cinco principales, siguen teniendo un impacto significativo en nosotros.

Si algo interfiere en el funcionamiento de nuestros sentidos, puede limitar nuestras interacciones con el mundo que nos rodea o dificultar la realización de determinadas actividades. Por ejemplo, la pérdida de audición puede dificultar el seguimiento de las conversaciones, mientras que los trastornos del equilibrio pueden impedirnos movernos con seguridad. Es importante buscar ayuda si tiene problemas con alguno de sus sentidos, ya que a menudo es posible hacer algo al respecto. Dado que muchos de nuestros sentidos son detectados por los órganos de los oídos, la nariz y la garganta, a menudo será necesario acudir a un otorrinolaringólogo. Podemos proporcionarle un audífono o un tratamiento para problemas como los trastornos del equilibrio, que podrían tener un gran impacto en su calidad de vida.

5 sentidos sonido

El olor del pan recién horneado en la panadería de al lado, o de una pizza en el horno, pueden estimular realmente nuestras papilas gustativas. Junto con el gusto, el oído, el tacto y la vista, el olfato es uno de los cinco sentidos con los que experimentamos los alimentos.

Percibimos los olores por la nariz, a través de las fragancias que entran junto con el aire que respiramos. Esto se conoce como olfacción ortonasal. Cuando inspiramos, en nuestra mucosa nasal tienen lugar una serie de rápidos procesos químicos que nos permiten percibir un determinado olor. Esto tiene lugar a través de los receptores, es decir, las células que se encuentran en la mucosa nasal y que fijan las fragancias. Éstas transmiten un impulso a diversos centros del cerebro. Además de esta olfacción ortonasal, también percibimos las fragancias por vía retronasal, en este caso a través de la cavidad oral. Cuando masticamos, las fragancias pasan a los receptores correspondientes mediante una conexión directa entre la faringe y la cavidad nasal interna, y estos receptores sirven a su vez para ayudar a la percepción como en el caso de la olfacción ortonasal. Por lo tanto, percibimos el olor de los alimentos tanto directamente a través de la nariz como indirectamente a través de la boca.

experimentos sobre el sentido del olfato

Las formas de entender y percibir el mundo que nos rodea como humanos se conocen como sentidos. Tenemos cinco sentidos tradicionales: el gusto, el olfato, el tacto, el oído y la vista. Los estímulos de cada órgano sensorial del cuerpo se transmiten a diferentes partes del cerebro a través de varias vías. La información sensorial se transmite desde el sistema nervioso periférico al sistema nervioso central. Una estructura del cerebro llamada tálamo recibe la mayoría de las señales sensoriales y las transmite a la zona apropiada de la corteza cerebral para que las procese. Sin embargo, la información sensorial relativa al olor se envía directamente al bulbo olfativo y no al tálamo. La información visual se procesa en la corteza visual del lóbulo occipital, el sonido se procesa en la corteza auditiva del lóbulo temporal, los olores se procesan en la corteza olfativa del lóbulo temporal, las sensaciones táctiles se procesan en la corteza somatosensorial del lóbulo parietal y el gusto se procesa en la corteza gustativa del lóbulo parietal.