Tossa de mar españa

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Tossa de mar españa

Calella de palafrugell

Tossa de Mar (pronunciación en catalán: [ˈtosə ðə ˈmaɾ]) es un municipio de Cataluña, España, situado en la Costa Brava costera, a unos 103 kilómetros al norte de Barcelona y 100 kilómetros al sur de la frontera francesa. Es accesible a través del aeropuerto de Girona, a cierta distancia al norte.

Hay numerosas pruebas de asentamientos que se remontan al Neolítico, y se cree que la zona ha estado poblada de forma continua desde entonces. Entre los siglos IV y I a.C. aparecieron los primeros asentamientos ibéricos, seguidos poco después por los romanos en el siglo I.

En el año 966, Tossa fue cedida por el Conde Miró de Barcelona a la Abadía de Ripoll. Unos dos siglos más tarde, en 1187, el abad de Ripoll concedió a Tossa sus estatutos, coincidiendo con la construcción de una iglesia en la cima del monte Guardí, cuyos restos aún pueden verse hoy en día.

En algún momento del siglo XII se amuralló la ciudad medieval y se construyó un castillo en el punto más alto del monte Guardí, este castillo sería sustituido posteriormente por un molino de viento, y éste a su vez por un faro que todavía está en funcionamiento.

Blanes

Tossa de Mar (pronunciación catalana: [ˈtosə ðə ˈmaɾ]) es un municipio de Cataluña, España, situado en la Costa Brava costera, a unos 103 kilómetros al norte de Barcelona y 100 kilómetros al sur de la frontera francesa. Es accesible a través del aeropuerto de Girona, a cierta distancia al norte.

Hay numerosas pruebas de asentamientos que se remontan al Neolítico, y se cree que la zona ha estado poblada de forma continua desde entonces. Entre los siglos IV y I a.C. aparecieron los primeros asentamientos ibéricos, seguidos poco después por los romanos en el siglo I.

En el año 966, Tossa fue cedida por el Conde Miró de Barcelona a la Abadía de Ripoll. Unos dos siglos más tarde, en 1187, el abad de Ripoll concedió a Tossa sus estatutos, coincidiendo con la construcción de una iglesia en la cima del monte Guardí, cuyos restos aún pueden verse hoy en día.

En algún momento del siglo XII se amuralló la ciudad medieval y se construyó un castillo en el punto más alto del monte Guardí, este castillo sería sustituido posteriormente por un molino de viento, y éste a su vez por un faro que todavía está en funcionamiento.

Girona

Tossa de Mar (pronunciación catalana: [ˈtosə ðə ˈmaɾ]) es un municipio de Cataluña, España, situado en la Costa Brava costera, a unos 103 kilómetros al norte de Barcelona y 100 kilómetros al sur de la frontera francesa. Es accesible a través del aeropuerto de Girona, a cierta distancia al norte.

Hay numerosas pruebas de asentamientos que se remontan al Neolítico, y se cree que la zona ha estado poblada de forma continua desde entonces. Entre los siglos IV y I a.C. aparecieron los primeros asentamientos ibéricos, seguidos poco después por los romanos en el siglo I.

En el año 966, Tossa fue cedida por el Conde Miró de Barcelona a la Abadía de Ripoll. Unos dos siglos más tarde, en 1187, el abad de Ripoll concedió a Tossa sus estatutos, coincidiendo con la construcción de una iglesia en la cima del monte Guardí, cuyos restos aún pueden verse hoy en día.

En algún momento del siglo XII se amuralló la ciudad medieval y se construyó un castillo en el punto más alto del monte Guardí, este castillo sería sustituido posteriormente por un molino de viento, y éste a su vez por un faro que todavía está en funcionamiento.

Playa de tossa de mar

Tossa de Mar (pronunciación en catalán: [ˈtosə ðə ˈmaɾ]) es un municipio de Cataluña, España, situado en la Costa Brava costera, a unos 103 kilómetros al norte de Barcelona y 100 kilómetros al sur de la frontera francesa. Es accesible a través del aeropuerto de Girona, a cierta distancia al norte.

Hay numerosas pruebas de asentamientos que se remontan al Neolítico, y se cree que la zona ha estado poblada de forma continua desde entonces. Entre los siglos IV y I a.C. aparecieron los primeros asentamientos ibéricos, seguidos poco después por los romanos en el siglo I.

En el año 966, Tossa fue cedida por el Conde Miró de Barcelona a la Abadía de Ripoll. Unos dos siglos más tarde, en 1187, el abad de Ripoll concedió a Tossa sus estatutos, coincidiendo con la construcción de una iglesia en la cima del monte Guardí, cuyos restos aún pueden verse hoy en día.

En algún momento del siglo XII se amuralló la ciudad medieval y se construyó un castillo en el punto más alto del monte Guardí, este castillo sería sustituido posteriormente por un molino de viento, y éste a su vez por un faro que todavía está en funcionamiento.